viernes, 8 de abril de 2016

Muertos, todos, voilá

En el hipotético caso de que después de morir experimentásemos
un estado de conciencia que percibe el tiempo de un modo diferente,
podría yo estar esperando a que llegara el momento de que se me
ocurriera la idea, la idea de que llamarnos a nosotros mismos en
el más allá. Se podría decir que es un concepto interesante para
llevar a práctica a la vida diaria, Llamarme a mi mismo y voilá.
Un experimento óptimo, qué llama a otros planos más sutiles
de la vida ¿Más conectados, más perceptible su atención?

Suerte =)