En el hipotético caso de que después de morir experimentásemos
un estado de conciencia que percibe el tiempo de un modo diferente,
podría yo estar esperando a que llegara el momento de que se me
ocurriera la idea, la idea de que llamarnos a nosotros mismos en
el más allá. Se podría decir que es un concepto interesante para
llevar a práctica a la vida diaria, Llamarme a mi mismo y voilá.
Un experimento óptimo, qué llama a otros planos más sutiles
de la vida ¿Más conectados, más perceptible su atención?
Suerte =)
No hay comentarios:
Publicar un comentario