lunes, 16 de septiembre de 2013

Porno de mierda

Pues estaba yo en mi casa como cualquier ser humano, viendo porno, un viernes a las 10 y poco de la mañana, cuando se me antoja, buscar español.
Anteriormente había tratado con esto, en mi portátil, tenía un vídeo muy recurrido en medio de clase, el cuál observábamos entre risas, por no escuchar la charla insulsa del profesor más aburrido y flemático que he tenido en mi vida. Este consistía en un muchacho de unos 23-24 años, que según su interpretación, no parecía para nada que jugara a la play, eso sí, él lo intentaba. Luego llegaban dos mujeres medio desnudas e intentaban desesperadamente que  el chico les prestara atención. Él, decía jugar al street fighter, que no tenía pausa, y que pasaba de ellas, más tarde ellas consiguieron su propósito y le sorbieron hasta el alma.

Lo que vi el viernes, simplemente por curiosidad, es inconcebible.
 Ni más, ni menos, que un cámara, paseando por mi antiguo barrio, el de mi infancia, comentando que visitaba a una mujer de unos 40, que intentaba conseguir que su vecino jovencito deje el boxeo (según ella le quería un montón : O) y se una al porno (de paso solucionaba la ninfomanía de la susodicha) . En mi opinión, ese tío, podría haber conseguido algo mejor. La palabra rellenita se queda corta, la repulsión también. Pues esa mujer antes de empezar a follarse a su vecino en su casa, comentaba las veces que salía a tender, simplemente para llamar la atención del chico. Añade por petición del cámara una anécdota sobre un aeropuerto, un chico de 18, un baño, y 6 minutos de paraíso que la mujer disfrutó gustosamente, mientras los padres del chaval esperaban en recepción e incluso estaban en crisis, pues el avión hacía rato que llamaba y que casi provoca la pérdida del vehículo. Entonces es cuando llega lo malo, se empieza a desnudar la mujer, el vecino empieza la succión pectoral. A los pocos segundos, ella, perraca perdida, le urge a que se saque el miembro para su degustación, no sin antes hacer un comentario sobre lo desesperada que estaba por catar ese producto.

Muchos de vosotros me tenéis que perdonar, pues ahí dejé el vídeo. Otros me agradeceréis mis eufemismos y que haya dejado de ver el vídeo.

Yo, sin duda, agradezco no ser boxeador, vivir en Coslada (lejos de su ninfomanía) y que exista porno extranjero, que por suerte, no me entero de nada : D

Y por último, añadir, que otro viernes sin pastel.